Cuatro averías con el mismo síntoma
“No enciende” en un portátil puede ser cuatro cosas distintas, y cuestan un dinero muy diferente:
- La alimentación: el cargador roto o el conector de corriente aflojado.
- La batería, agotada hasta el punto de no dejar arrancar.
- La pantalla, cuando el equipo sí funciona pero no se ve nada.
- La placa, que es el caso menos frecuente y el más delicado.
La prueba que puedes hacer tú
Si se encienden las luces y oyes el ventilador pero la pantalla está negra, conéctalo a un monitor o a la tele por HDMI. Si ahí se ve, tu portátil está vivo y lo que falla es la pantalla. Es una comprobación de un minuto que cambia por completo el diagnóstico.
Cómo trabajamos
Se comprueba primero la alimentación, que es lo más barato y lo más frecuente, y a partir de ahí se va descartando. Cuando sabemos qué es, te damos un presupuesto cerrado antes de tocar nada.
Si el equipo tiene ya unos años, te diremos con franqueza si compensa la reparación o si el dinero rinde más en ponerlo a punto de otra forma o en un equipo reacondicionado.