Lo que más nos llega
En tablets la avería reina es la pantalla: son grandes, pesan y caen de plano, así que el cristal se lleva la peor parte. Después va la batería, que envejece igual que la de un móvil pero se nota más tarde porque la tablet se usa menos y siempre acaba en el cargador.
Y en tercer lugar, el conector de carga. En las tablets se fuerza mucho: quedan enchufadas en el sofá, alguien tira del cable, y el puerto se afloja.
Cómo lo hacemos
Igual que con un móvil: se ve, se presupuesta y solo entonces se abre. La diferencia es la paciencia, porque las tablets van muy pegadas y hay que calentar y separar sin romper el marco.
Al entregarla se prueba lo que corresponda: táctil por toda la superficie, ciclo de carga real, altavoces, botones y cámaras.