Antes de traerla, descarta lo fácil
Prueba otro cable HDMI, otra entrada de la tele y, si puedes, otra tele. Los cables se estropean y las entradas HDMI de los televisores también se cansan con los años. Si en ninguna combinación hay imagen, entonces sí: es la consola.
Por qué se rompe
No es un fallo de fabricación ni de uso: es mecánico. El puerto HDMI de una consola es una pieza soldada a la placa, y basta con tropezar con el cable o mover la consola con el cable enchufado para que los contactos internos se doblen.
Por eso el síntoma clásico es progresivo: primero hay que colocar el cable en cierta postura, luego parpadea, y un día ya no da señal.
Cómo lo reparamos
Se comprueba primero con nuestro material para confirmar que el problema está en la consola. Si es el puerto, se sustituye la pieza y se prueba con imagen y sonido antes de devolvértela.
Y ya que está abierta
Si tu consola además suena a secador o se apaga sola, dilo al traerla: es señal de que la refrigeración está saturada de polvo y la pasta térmica seca. Estando abierta, resolverlo cuesta mucho menos que en dos visitas.